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Kanzaji & Lake Hamana

Antes de partir hacia las románticas dunas de Nakatajima. Cojimos un bus a este lugar donde estaba la p

Hermoso pueblito pesquero de camino al paseo maritimo/laguitimo

rimera playa del pacífico que veíamos (pero muy muy puerquita). En la mini península que hay por allí, exploramos el bosque, algun templeto, y una estatua de Buda. Cansados, y después de comer en un lawson/7/11 nos fuimos a dar un baño de aguas termales, donde nos separaron por sexos y tuve la op

ortunidad de ver la el cuerpo íntegramente completo de los japoneses, y sus costumbres (que consistian en taparse cada vez que veían a un occidental como dios lo trajo al mundo). Las onsen (aguas termales) hervían, y nos cobraron 1200yen por un one-day pass. Pero estuvimos sólo hora y media, y no aguanté más de 3 min seguidos en la sauna!

Hermoso pueblito pesquero de camino al paseo marítimo/laguitimo

A través del paseo marítimo, vimos las vistas y nos morimos de calor. A partir de ahi,nos fuimos a nakatajima (bastante más bonito la verdad)

(las fotos en este esmart-set)

Nakatajima dunes

Siendo la primera excursión que no organizaba yo, casi nos pasamos de parada en el bus.

Despues de atravesar las largas dunas (que no son más espectaculares que aquellas de corrubedo, al menos en altura). Se ve una gran playa, laaarga como dos y cuatro dias sin pan (o sin arroz en japón). Y con una puesta de sol que todo el mundo anuncia a bombo y platillo pero que en realidad no existe, porque el sol se pierde en la humedad y nubes antes de que puedas ver la sunset propiamente dicha.

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Marta y mis pies observando (jaª!) la famosa y romántica puesta de sol

Por otra parte no deja de ser un bonito lugar donde darse un bañito si los golpes de las piedras que te lanzan las olas no te molestan bastante. Mi uña mutante empezó a sangrar pero agradecí el efecto curador del agua del mar. Si tiene ese nombre buena tiene que ser. Si os pasáis por alli, quedáos con el arena negra de la orilla y las piedras por suelo que hay al introducirse unos metros (o sólo uno)

Al volver hay una interesante máquina de helados al lado de la parada del bus, donde el de menta y chocolate me gusta especialmente. (aunque la gente diga que sepa a dentifrico)

Si tenéis oportunidad, aprovechad para ver la extra-emocional cultura japonesa y la humanización de todo lo posible en los dibujos de las tortugas que pueblan la zona, pese a que yo no vi ninguna.

Las fotos, en este comodo Esmart-Set de Zooomr!